¿ Lo que me haces...?

Me renuevas con tu espíritu juvenil 
Me haces sonreír sola con tus comentarios
Me haces sentirme niña  con tu mirada
Me haces sentirme mujer con tu jugada
Me haces sentirme bonita con tus palabras
Me haces cruzar fronteras con tus vuelos
Me haces ver mis cualidades con tus virtudes
Me haces cultivar una amistad con tu cariño
Me haces despertar mis sueños con tus devaneos
Me haces reconocer mis errores con tus aciertos
Me haces romper paradigmas con tu tradicionalismo
Me haces mirar en tu corazón y sentir pasión
Me haces escribir una nueva historia.
Me haces mirar a los cielos y pedir perdón

Y rogar al Padre su completa compasión.


En tu presencia













En la soledad, alimento mis pensamientos
En la distancia, alimento tu llegada

En las sombras, me recojo a la luz 

En las dudas, me deparó con los misterios
En mi euforia, brindó las descubiertas

En las derrotas, luto por las conquistas
En la pasión, me descubro amada
En la decepción, miro a los cielos
Entre el tiempo, re descubro a palabra
En mi espacio, recuerdo de tu abrazo
En tu presencia, me olvido
Quien eres tu y quién soy yo.


by Marli Camargo

La reunión


- Claro mi corazón - dijo la Sra. Flores a su hija que insistentemente le invitaba a jugar con sus muñecas en su recámara. A esa sonrisa que abre jamás puedo negarle jugar en su compañía, aunque hoy estoy en la hora de muerte con tantas tareas domésticas para hacer, pero obvio, no voy negarle ese pedido.

Siéntate aquí, imploraba la niña, que con sus cinco años ya tenía un extenso vocabulario, y sí, exigía muchísimo de quien estaba a su alrededor.

La caja de muñecas estaba tan desordenada como mis pensamientos. Juana con sus cinco años no entendía todavía lo que era prepararse para recibir invitados en la casa. Sin ningún tipo de ayuda externa necesitaba acelerar ese juego de muñecas y empezar a arreglar la casa que ya hacía una semana que no recibía un tratamiento adecuado; las manitas de los niños en las paredes blancas, los cuartos con el desorden fatal de todos los días. Eres la mejor, una verdadera reina. - ¿Me ayudas a vestir a las princesas de ese castillo? - - ¿Mamá te gusta ese vestido? -. - Se ve espectacular hija -. Para la noche me pondré el clásico tubo negro con tacones y las perolas, estará bien para recibir a los invitados,… invitados que son compañeros de trabajo del Sr. Flores. Checar que las copas si están transparentes, sin manchas, con un trapito yo me encargo de este trabajo. La reina está ocupada con la princesa Juana, Sr. Flores limpiaba las copas.
Estoy casi terminando. El olor del pino invade la casa. - ¿Falta mucho? – pregunta el Sr. Flores. - Sí mi amor, ¿me puedes ayudar con los baños? Saca la basura por favor -. La peor parte parece siempre quedar para mí. La reina juega con la princesa y yo aquí cuido de las copas y ahora del baño.

Las reinas no limpian baños, pensaba Juana, mientras vestía sus muñecas, ponía sus zapatos y seguía hablando con su mamá.

Hija, la reina necesita arreglarse para recibir a los invitados que están por llegar. Estoy como sirvienta, ¡mírame!

Son agradables los invitados, al jefe lo conocí en otra reunión, ahora viene con su esposa y un compañero de trabajo. Elegante y con su acento italiano dispara las miradas de las mujeres.

No tenemos hielo. Los porta hielo están vacíos, ¿será que ella no recuerda poner agua en los porta hielo cuando los utiliza? Como no toma whisky, nunca se da cuenta de la importancia del hielo. El ruido del congelador me lleva a recordar que los porta hielo están vacíos, luego viene la pregunta. - ¿No tenemos hielo? -.

¿Hielo?, ¿para qué con este frío?

La puerta se abre, el abrazo de bienvenida, las flores, chocolate, pan y vino. ¡Qué lindos!

El olor del bacalao ya invadió la casa. Mamá ya no jugará más hoy conmigo de princesa, ya es la reina de la casa, su perfume huele rico, el olor del pescado no me gusta mucho. Casi no ha hablado con papá hoy, mañana tal vez, estará menos ocupado si no decide salir a jugar golf con sus amigos. Pizza princesas, comeremos pizza hoy.

El aire helado entra por la puerta y se mezcla con el olor rico. - ¡Como siempre, divina! – comenta el Sr. Rodríguez, su esposa me mira de la cabeza a los pies, mal sabe ella como eses me duelen. Su perfume francés impregnado en su ‘scarf’, revela un gusto refinado.

- ¡Mucho gusto, entren por favor, qué bueno que lograron venir! – El Sr. Flores amablemente les invita a sentarse y acomodarse - un ¿drink?, ¿agua?, ¿jugo?, ¿qué les gustaría? - La señora poco a poco se siente más cómoda y confortable entre nosotras. Agradezco nuevamente por las flores y ellas serán la razón para desarrollar una larga conversación que duró toda la noche, regada al vino, whisky y un buen pescado.

¡Está rico! agradecidos con la hospitalidad están la Sra. y el Sr. Rodríguez. Creo que logre un buen networking. Una noche más desvelada la reina. Qué rico cocinas Sra. Flores, tienes una mirada y una conversación que seguro me harán regresar a verla.


Seminario Literatura- Narration limite- con Dra. Krauze (estilo Virginia Woolf- Prioridad punto de vista ) CIDHEM- 02//2016












Oiga....


Pesa y reposa mis pensamientos

con exceso, sin límites
de una variedad impresionante
Rechazo, cerro mis ojos
Tapo mis oídos y me escondo

Suspiro...
Los pulmones agradecen
Los ojos parecen que no
Lloran...
Las gruesas lágrimas
corrien a parte alguna

Cuestiono...
Porque? Pergunto a los cielos
No escucho, no quiero talvez
Com las lampadas para mis pies
Camino...


Toco...
Sus labios con mis pensamientos
sus ojos con mis labios
sus manos con la imaginación
Las aprieto fortemente


Siento.....
Fuerte el latido en mi corazón
Flaco el latido de la esperanza
Fuerte tanta ternura
A fragilidade del amor


Oigo..
La voz del corazón
Estoy enganada?
Estoy enganada.
La canción del amor
No puedo comprender
El malo que es ese deseo

Deseo...
Mirar tus ojos
Sentir tus manos
Caminar a tu lado
Contar mis planos


Siento ...
Los latidos de mi alma
las mariposas en mi panza
mis manos frías
Rostro avergonzado
Delirios de una canción


Temo..
Que me condenes
Que me rechaces
que te cierres
que todo termine
En Silencio....





AMISTAD



Te agradezco por...

Reencontrar el tiempo
Para secar las lágrimas
Acomodar mis dolores
Oír mis lamentos
Compartir sonrisas
Platillos exóticos
Apreciar la sensibilidad
Acariciar mis deseos
Hacer volar mis pensamientos
Tornar el tiempo mágico
Invadir la intimidad
Y confiar en la siempre amistad.

12/1/2015


Visita a soumaya museo- jk
by Marli Camargo

Volar



Volar es  mi función
Encuentro el  néctar
De las flores espejadas
Heridas, contaminadas
con las corrientes de viento
Busco en la luz el brillo
En los bosques y los parques
En los rincones de las ciudades
Bailo y me escondo
En calles pesadas
Cuando hay peligro
En piedras adornadas
Brillo con la luz
De las mañanas
Reflejado en las alas
Rotas, exfoliadas
cachetadas.

por Marli Camargo


Bien venido Diciembre


Empezó un poquito triste, pero con la auto confrontación ciertamente lograre que termine con tiempo de paz.

foto por Marli Camargo 

La mujer con alas - (desconstrucción de un cuento)


Giorgio vivía con su madre, tenía amigos confidentes como su amigo Francesco y jamás pensaba en casarse.
Una noche, se encontró con sus amigos en una reunión familiar  y cansado se acostó  en la poltrona.
De repente, una bella joven con alas frondosas volaba en los alrededores. Una piedra lanzada de una escopeta regresaba del cielo en dirección a la tierra directamente a Max. Un joven conocido de la infancia que salía de la casa del cazador y había encontrado a la joven y la confundió con  a Ave  María, cuando  la vio con sus enormes alas  volando en dirección a él.
Después de saludarle y reconocerla, ella le pide un abrazo porque estaba helada y con frio y después del abrazo caluroso, batió las enormes alas e hizo despertar los ojos de  su conocido, que salía del refugio de los cazadores.
Del suelo subió sin detenerse, lanzado por la gélida penumbra de la bruma.  En la zona superior exploró largamente el dulce sol otoñal y regresó a la densa y humeante capa de nieve que cubría los campos. La prudencia fue descuidada de su beatífico delirio de vuelos y misiones sobrehumanas.
Asustadas las aves huían y la joven parecía deshacer las vueltas dadas a sí misma, rozando en las copas de los árboles en dirección a  las tierras de su marido, donde el tráfico parado por  la inclemencia del mal tiempo y cenicienta tarde, no permitía que las personas la  vieran volar.
Flot, flot, se oyó el suave aleteo en el aire, y la trémula luz de la luna pudo percibir el momento preciso de la llegada de la joven al patio, donde había dejado su abrigo al pie del árbol y la puso, mirando al derredor  y asegurándose que nadie pudiera verla regresar.
Su experimento nocturno ha pasado y la madre de  Giorgio y Giorgio, que testimoniaran su llegada; la  llevaron a la casa, donde tenía una férrea disciplina impuesta por su marido.
La joven ahora vive en una casita aparte con su esposo, el cual aterrorizado ante la idea de tener a la joven  expuesta a la vecindad, publicidad, curiosidad de la multitud e investigadores. La mantuvo encerrada y sus alas con dimensiones adultas, fueron poco a poco perdiendo su función, por no volar con constancia.
Las protuberancias plumosas fueron reduciéndose en crecimiento a una velocidad que sólo se había observado en especies del reino vegetal. Lucina, miraba el espejo y veía la reducción constante de sus alas de forma espantosa.
Giorgio que amaba abrazar a Lucina en las noches, seguía palpando con las dos manos su espada y observaba los cambios en la espada de su amada hasta que una bella noche no resistió la tentación de preguntarle
-¿Luciana, dónde están sus alas?-
-¿Ha buscado brujerías?-
Giorgio con sus lupas todavía buscó en la  espada de su esposa las excrecencias, para certificar que no había absolutamente más nada y Lucina espantada le preguntó a su esposo.
¿Estás loco? -¿o qué buscas con esa lupa?- Vamos a dormir, estoy cansada mi amor.


Basada en el cuento  "La mujer con alas" de Dino Buzzati
Seminario – El laberinto de la imaginación
Dra. Ethel Krauze -Marli Camargo
‘La mujer con alas’ por Dino Buzzati - Deconstrucción del cuento



Palabras

                                                                  Cuernavaca - México
"La belleza es inasible sin las palabras".
Octavio Paz